miércoles, noviembre 09, 2005

Diablo


El rey de las tinieblas. El principe de las maldades. El ridiculo más temido no respetado. Este es el diablo. Es poderoso. Tan poderoso como Dios, pero no igual que Dios. Es una superstar y tiene potestad en el mundo, la galaxia, el universo, pero no en el TODO. Es un martir. Un heroe. Un verdugo. Un sarcasmo. No pretendo inmortalizarlo, no, sólo quiero difundir mis ideas sobre esta gran figura que conoces. No sé que es él en realidad. Lo que sé es que todo este teatro (el existir), es un melodrama sin fin. No es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar. Lo sé. Deseara enfrentarme con el diablo. Pero para enfrentarme a él tengo que andar con él, conocerlo, analizarlo y entenderlo. De esta manera sólo puedo saber quien es en realidad.
Sé fuerte. Analiza todo.

La fuerza del interno

Hoy es uno de esos dias que no tengo ganas de pensar, de hablar, de escribir. El dia, al igual que otros, es una sucesion de momentos. Cada momento que pasa para mi es una larga y amarga duracion. Sí. Y todo esto me motiva a hablar de cosas que quiero dejar establecidas en las huellas del tiempo. La fuerza de mi intelecto se ha debilitado, quizas. Pero independientemente de que no este tan ágil no quiere decir que sera por siempre, es solo un momento. Tal vez sentirse fuerte por las debilidades de otro hace sentir bien o feliz, satisfecho; y no es así. El fuerte de verdad es quel que hace frente a sus debilidades. Ahí comtemplas la fuerza del interno. Entonces comprendes que eres el centro de las cosas, los objetos, y no tienes relacion con ninguno de ellos. Eres toda una idea bien elaborada. Esa idea cuando le haces un buen tratamiento y la materializa quedas sujeto a una extraña energia que emana dentro de ti. Aquí no hay fuerza ni intelecto. Es algo subjetivo. De todos modos, aunque hoy sea un dia como otros creo pude pensa y escribir.
Estare siempre contigo.